Los libros de Julio Verne se cuentan por decenas. Bastantes decenas. Lo más seguro es que ya hayas leído alguno, varios, o bastantes. Y aún te faltarán.

¡Hoy vengo con algo diferente!  Te traigo cuatro obras de Julio Verne muy especiales. Y son especiales porque rompen con su tradicional enfoque optimista respecto a la ciencia.

¿Y el quinto? Ya sé que te prometí cinco libros de este escritor clásico de ciencia ficción y aventuras. Este último está en la lista porque tiene una conexión muy curiosa (y nada casual) con otro escritor que posiblemente conozcas. Será la guinda del pastel.

Si tenías en la cabeza a ese Verne que siempre te sorprendía con las bondades de la ciencia, prepárate.

¿Empezamos ya con el lado más pesimista de Julio Verne?

 

 

Libro de Julio Verne: París en el siglo XX

París en el Siglo XX

Aunque fue escrita en 1863, estuvo oculta hasta 1994. El culpable fue su editor, que recibió con espanto la obra y conminó a Julio Verne para no volver a tomar esa senda tan distinta. Eran sus primeros tiempos y solía entregar novelas de aventuras o relacionadas con descubrimientos, y siempre, con un enfoque optimista.

París en el Siglo XX no es solo una capsula del tiempo literaria, también es un ejercicio especulativo digno de analizar; porque nos habla de un futuro distante para él, que viene a ser un pasado ya remoto para nosotros: la París de 1960.

Aun siendo preso de las modas de su tiempo, en esta obra ya consigue atisbar un futuro con sistemas de comunicación similares al internet que conocemos, con la ultramasificación de las grandes urbes, con un capitalismo sin control, y con un liderazgo de las ciencias exactas frente a las ciencias sociales y las humanidades.

Lo más especial de esta obra es su antigüedad. Pertenece a una etapa de Julio Verne en la que sus pensamientos negativos no se veían en su producción literaria. La duda es, si el editor le hubiera concedido libertad, ¿Verne habría escrito muchas más distopías?

 

Libro de Julio Verne: Ante la bandera

Ante la bandera

Julio Verne previó la espiral potencial de destrucción que estaba presente en la tecnología bélica de finales del S.XIX. Aun así debía ser complicado imaginar un concepto similar al de arma de destrucción masiva. Y es lo que hizo.

Sin embargo, el fulgurador Roch (un arma) no será más protagonista que el científico que la creó. Al fin y al cabo Verne parecía querer mostrar las debilidades de la tecnología según las manos en las que caiga. ¡Qué distinto era en sus primeros libros! La ciencia siempre recaía en héroes, aventureros y científicos de buena fe.

Ese es el motivo por el que creí oportuno que conocieras la existencia de esta obra. Si quieres ponerte en la piel de Tomás Roch y darle salida a ese invento tan peligroso que has creado, lee un libro de Julio Verne diferente.

 

 

Libros de Julio Verne: Los quiniento millones de la Begúm

Los quinientos millones de la Begún

A Julio Verne le pasaron un manuscrito que habían adquirido sus editores. Al escritor francés le gustó tan poco que decidió reescribirlo por completo tomando como referencia solo una de las líneas argumentales.

Se trata de una distopía que pone al desnudo las desventajas de aquel sistema imperialista, capitalista e industrial de las grandes potencias. Más aún cuando sirven a gobiernos personalistas.

¿Qué ocurriría si pusiésemos toda la tecnología al servicio de intereses imperialistas? El escritor no llegó a vivir la Primera Guerra Mundial, pero este libro de Julio Verne es el mejor vaticinio de muchas ideas que llegarían a esa guerra o incluso mucho más tarde. Por ejemplo: los satélites artificiales, las armas químicas o los misiles aéreos.

Con este libro de Julio Verne conocerás la historia de dos gobiernos personalistas con objetivos muy distintos, y también su imposible convivencia.

 

 

Libros de Julio Verne: Dueños del mundo

Dueño del mundo

¿Conoces a Robur el Conquistardor? Pues Dueño del Mundo es la continuación de la novela de Verne con el mismo nombre, y fue escrita dos décadas más tarde.

Pasó tanto tiempo que leer ambas obras supone el mejor ejemplo para comprobar la evolución de los libros de Julio Verne. Desde un enfoque esperanzador y optimista en los avances tecnológicos, a un desencanto generalizado con el ser humano y el uso de la ciencia.

Esta última fase es la que ocupa Dueño del mundo. Incluso Robur, el protagonista de la primera novela, aparece totalmente cambiado; como si fuera el reflejo exacto del envejecimiento de aquel que sostenía la pluma.

Recomiendo estos libros a aquellos que quieren entender la evolución de los escritores que publican durante décadas.

 

 

Libros de Julio Verne: La esfinge de los hielos

La esfinge de los hielos

¿Sabías que Julio Verne profesaba bastante admiración a Edgar Alan Poe? Tanta que leyó Las aventuras de Arthur Gordon Pym y resolvió escribir una secuela. Así es, como te digo. La esfinge de los hielos es una continuación de la única novela de Poe.

No es el único escritor que hizo algo más que un guiño a esta obra. H.P. Lovecraft también usó elementos de la narración del protagonista en su novela Las montañas de la locura.

Así pues, si quieres embarcarte en una aventura antártica y además eres lector de Edgar Alan Poe, con esta obra comprobarás la imaginación que puso este escritor para describir un escenario que por aquel entonces era desconocido: el Polo Sur.

 

 

Los libros distópicos de Julio Verne

Ya te avisé de que dejé la guinda del pastel para el final. Por otro lado, tras cuatro novelas de corte pesimista quería rebajar el tono y concluir con una obra más bien neutra.

Espero que estas recomendaciones hayan dado el la diana de tu curiosidad. Por Verne me inicié a la ciencia ficción, como muchos otros. Si me llegan a decir hace años que Verne tenía su lado oscuro no me lo hubiera creído. El tiempo, y algunas lecturas más, me lo dejaron bien claro.

Durante mucho tiempo los escritores han estado sometidos a las directrices de sus pagadores: los editores. El concepto de literatura comercial ya existía a finales del siglo XX y Verne fue un conejillo de indias con sus 20 años de contrato. Los libros de Julio Verne comenzaron a llenar estanterías y resulta un verdadero reto leerlos todos.

¿Qué hubiera sido de la literatura de Verne si no hubiera estado sujeta a las directrices de su editor? Nunca lo sabremos. A cambio tienes una infinidad de lecturas para disfrutar.