Cómo serán las familias en el futuro

La familia del futuro quizá no sea la que tienes en mente. Es probable que nos falten parámetros para vaticinar la evolución de la unidad básica de nuestra sociedad, de nuestra economía, e incluso de la política.

Un padre, una madre, varios descendientes… ese es el concepto idílico que ha imperado en los últimos siglos en los países más influyentes de su tiempo. Y no siempre fue así.

 

Origen de la familia: tribus, clanes.

El origen de las familias nos lleva a un tiempo donde agrupaciones de individuos, con mayor o menor vinculación de consanguinidad, formaron tribus y clanes con objeto de superar con mayor éxito las adversidades de la naturaleza.

Hoy día tenemos algunos casos de aldeas no contactadas en la selva amazónica que nos muestran cómo se comportaban nuestros ancestros. Estas microculturas y otras en extinción son un verdadero viaje al pasado remoto del concepto de familia; unas verdaderas joyas antropológicas.

 

Tribus

 

Cuando el ser humano comenzó a dominar (y subyugar) a la naturaleza, su número fue incrementándose, y una nueva realidad amplió la importancia de la figura de la familia: ya no cumplía una mera función de supervivencia, sino también social, política y económica.

¿Un padre, una madre, dos hijos y un perrito? No. Aquellas familias no tenían esa estructura; ni parecida. Fueron muchos los miles de años hasta que desarrollamos pautas sociales más complejas que afectaron a la evolución de la unidad familiar.

 

Perpetuación de la familia

La familia ha sido objeto de especial protección en todas las culturas, y aún con más fuerzas en aquellas en las que la religión marca las pautas a seguir.

La monogamia es una de esas características impuestas por una sociedad guiada por preceptos religiosos, y otras veces políticos. En el islam la monogamia tiene grandes matices, y en otras culturas ni siquiera es relevante.

El matrimonio es otra figura social y religiosa que se ha perpetuado en el tiempo. Me atrevo a decir que desgastada, porque veo más importancia en la “pareja de hecho” cuando pronostico posibles escenarios sobre el futuro de la familia. Más abajo volveré a contarte sobre esta moderna figura familiar.

 

El fin de la familia tradicional

La pérdida de influencia del clero en la política de estado dio alas a movimientos reaccionarios contra el dogma familiar tradicional: la libertad sexual en el S.XX, el feminismo, la defensa del matrimonio homosexual y civil, el derecho al aborto y al divorcio, la existencia de las parejas de hecho…

 

matrimonio homosexual

 

Por otro lado, la integración de la mujer en el mercado laboral ha modificado la tradicional crianza en el hogar familiar. La educación del estado a través de centros educativos entra en contacto con los alumnos a edades cada vez más tempranas, ante la imposibilidad temporal de los padres a ejercer la tradicional labor de enseñanza básica. Y ya no hablo de matemáticas o lengua; sino de valores, principios, microculturas familiares…

Hay otro factor que afecta a la familia tradicional: su tamaño. En un mundo donde el centro económico se haya en las grandes urbes, las familias han ido reduciendo su tamaño. Si en la antigüedad una aldea era formada por cuatro clanes de gran influencia política, hoy día nos encontramos a familias de tres o cuatro miembros en ciudades de millones de habitantes.

Queda patente la pérdida de influencia real de esta estructura cuando miramos hacia el futuro, si sigue la tendencia actual.

 

¿Somos adaptables a cualquier estructura familiar? Otras formas alternativas de familia

Desconozco el por qué, pero las estadísticas demuestran que la monogamia, el enlace matrimonial y la reprobación del adulterio, han estado presente en la mayoría de las culturas.

Sin embargo, la flexibilidad a las condiciones climáticas, naturales, alimenticias, y también las SOCIALES, han lanzado al ser humano a la especie dominante que comprobamos ser en el presente.

Han existido familias matriarcales en el pasado, y otras sin vínculo alguno de sangre. El ser humano es adaptable a casi todas las circunstancias desde su nacimiento (si no a todas). Decía John Locke que el ser humano llegaba al mundo sin nada en la mente, una tabla rasa en la que no hay nada escrito. Yo reconozco tener un punto de vista algo biologista, pero el 95% restante de mis convicciones las pongo al servicio de la aseveración del filósofo inglés.

 

 

¿Cómo serán las familias en el futuro?

Para un estado hay dos formas de gestionar las unidades económicas más básicas. Una basada en individuos, y otra en familias.

La tendencia hacia la gestión por individuos se ha incrementado desde la revolución industrial, debido a las grandes urbes, el acceso al mercado laboral de la mujer, el auge de ideas socialistas, el nuevo concepto de igualdad y libertad… pero la familia está muy ligada a nuestros principios y es previsible que siga cumpliendo una función muy importante durante bastante tiempo.

 

¿Una sociedad basada en individuos o en un colectivo general?

Un mundo sin derecho a la propiedad ni a la herencia es el escenario perfecto para una sociedad basada en individuos. Con ayuda de la tecnología reproductiva genética podría ser un mundo donde los hijos no conozcan a sus padres ni hermanos. Ni siquiera le darían valor a ese hecho.

Un mundo donde los humanos sean mera mano de obra. Pero no hagamos una distopía de esto aunque haya hueco para ella; podría ser una también una sociedad tecnológica, escéptica, y donde la mano de obra sea investigadora en un planeta gestionado por la inteligencia artificial.

¿Suena a neocomunismo una sociedad así? Sí, es verdad; pero también tendría cabida en una oligarquía de corporaciones. Tendemos a pesar que la democracia es la evolución definitiva de formas de gobierno, y suele pasar que no. La historia es la mejor prueba.

 

corporaciones

 

 

Las futuras parejas de hecho

Ya avancé hace unos párrafos que en casi todos mis vaticinios la “pareja de hecho”, o cualquier figura similar, cobrará especial relevancia.

Y voy mucho más lejos. Las parejas de hecho no buscarán siquiera lazos emocionales de naturaleza sexual. El matrimonio podría parecer más un pequeño equipo que busca enfrentarse a la vida compartiendo unos objetivos muy distintos a los de formar una familia.

¿Qué quiero decir con esto?

Pues que veo racional un futuro donde dos hermanos puedan formar una pareja de hecho sin siquiera sopesar cuestiones como identidad sexual, parentesco, o atracción. De igual manera una madre y un hijo. Lo importante es la efectividad de la pareja o grupo (porque pareja de hecho bien podría ser trío o cuarteto en un futuro).

Sí, doy por hecho que el sexo asociado al compromiso con uno o más “cónyuges” desaparecerá con los siglos. Por lo que si no es así la premisa anterior no tendría sentido. Al fin y al cabo no soy médium; solo miro hacia atrás y analizo su evolución para especular sobre lo que nos espera allí delante.

 

Familias sin lazos de sangre y reproducción semiartificial

Hemos hablado de “parejas de hecho” en el futuro (aunque puedan adoptar un nombre más adecuado), de una estructura familiar sin obligaciones ni intenciones reproductivas. Si vamos más allá, quizá los robots cumplan un rol inesperado en las unidades familiares dentro de un siglo ¿Humanos y robots formando un equipo para enfrentar los objetivos de una sociedad avanzada? No me resulta descabellado.

Hay un asunto que puede revolucionar aún más el concepto de familia.

La edad óptima para procrear no es ni de 25 ni de 30 años en el caso de las mujeres. El pico máximo de fertilidad suele darse entre los 16 y 20 años. Con la tecnología que ya disponemos no sería extraño vaticinar que, en un futuro donde el sexo no tenga finalidad reproductiva, las mujeres prefieran extraer sus óvulos en esas edades, conservarlos, y decidir cuándo fecundarlos.

¿Esa congelación de óvulos podría no ser voluntaria y ser parte de un plan de ingeniería demográfica por parte del estado? En un mundo superpoblado tendría bastante sentido esta última propuesta.

Además, no se deben descartar las posibilidades que permitirá muy pronto la edición genética y un posible resurgimiento de tesis eugenésicas. Hay mucho de ciencia ficción en todo esto, sí, pero no tanta fantasía.

 

Los robots, internet e IAs como factor educativo

Isaac Asimov “se marcó” un vaticinio muy atinado en 1988 sobre el impacto de internet en la educación del futuro.

Como observarás, Asimov coincide en el aspecto individualizador de las funciones que no caracterizan ni a la familia tradicional ni a los sistemas educativos habidos hasta el presente.

Su visión prospectiva se está cumpliendo. Si seguimos la tendencia, ¿pudiera ser que las IAs sean las que dirijan la educación de los infantes, y no solo de los más adultos? ¿Acabarán los padres relegando esa función?

No quiero emitir juicios sobre las consecuencias psicológicas de llevar a cotas ínfimas los lazos emocionales en las familias. Sencillamente creo que el ser humano se adaptaría, con más o menos esfuerzo.

No vamos a dejar de ser humanos por vivir en el individualismo absoluto, con otra institución diferente a la familia que vele por nuestra salud emocional. Pero sí es verdad que no nos gusta la idea a los que vivimos en el presente.

Tenemos muy inculcados unos valores, y no son nada fáciles de cambiar. La solución de nuestra especie en los últimos siglos ha sido el relevo generacional, sobre todo en aquellas sociedades que han dejado margen al escepticismo abandonando los dogmas teológicos.

Una familia del S.XIV podría vomitar viendo a una familia del S.XXI. Es así. No entenderían un estado laico, ni el nuevo papel de la mujer, y sentirían más miedo que fascinación por nuestra tecnología… Así que tenemos razones para asustarnos de las familias del S.XXIV.

 

La familia virtual

Otro cambio previsible es la separación física y voluntaria de las familias ante las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías.

Primero fueron las cartas escritas por los viajeros. Luego llegaron las llamadas. Hoy vivimos las videoconferencias. Muy pronto tendremos un acceso más cercano con la tecnología VR y los hologramas.

La cercanía en la distancia se está acortando a grandes pasos. Sólo faltaría el contacto carnal: un abrazo, una caricia, un estrechamiento de manos… ¿Podemos gozar de una buena salud mental sin esos gestos por parte de la familia? Si es así, quizá nos encontremos con una sociedad futurista en la que la familia solo sea un marco de identidad emocional.

 

La familia reproductiva y la superpoblación

¿Por qué sería inmoral un mundo sin partos naturales? Podría ser inmoral denegarle el derecho a una mujer, sí, pero no encuentro un dilema si se generaliza la voluntad de gran parte de la ciudadanía.

 

Parto natural en el futuro

 

Antes mencionamos la posibilidad de congelar óvulos pero, ¿y si el estado usará estrategias de ingeniería demográfica para programar nuevos nacimientos siguiendo factores económicos?

La ingeniería social podría manipular lentamente a la población, generación tras generación, hasta un punto en que se normalizara una conducta poco receptiva hacia la reproducción natural sirviéndose, por ejemplo, de motivos como la salud (enfermedades de transmisión sexual, deterioro del sistema inmunológico femenino, dificultad de conciliar con el mercado laboral…).

Nuestra sociedad está cambiando a un ritmo agigantado. Cada generación dista más de la anterior, al contrario de lo que sucedía antes de la revolución industrial. La institución de la familia, por muy conservadora que sea, es presa de estos grandes cambios tecnológicos y sociopolíticos.

 

 

 

Podré haberme equivocado con algunos de mis vaticinios, o quizá con todos. Al fin y al cabo es un ejercicio de visión prospectiva que busca más la reflexión que la divulgación científica. He evitado al máximo incluir aspectos fantasiosos, y así ofrecerte unos supuestos mundos dignos de la ciencia ficción social más dura.

Espero que te haya gustado el primero de los artículos sobre la nueva categoría de El futuro de la humanidad. Me encantará saber tu punto de vista sobre el tema de Cómo serán las familias en el futuro. No dudes en aportarlo en los comentarios.

By |2018-06-29T12:50:38+00:00junio 28th, 2018|El futuro de la humanidad|0 Comments

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